
Verdad Presente
Es importante comprender la importancia de la revelación con relación a Dios revelarse al hombre, edificando Su Iglesia, expandiendo Su Reino y trayendo reformación a la Iglesia y a la sociedad en general. Si la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo va a darle crédito al lema de la Reforma Protestante: "Reformado y siempre siendo reformado", debe ser continuamente establecida en la "verdad presente" que el Espíritu Santo revela acerca de Cristo, la Iglesia y el Reino en conformidad con las realidades del Nuevo Pacto.
En esencia, todas las verdades que Cristo y Su Nuevo Pacto contienen y representan a luz de todas las Escrituras, son clasificadas como "verdades presentes" (2a Pedro 1:12). Nuestra esperanza de distinguirnos como ministros competentes del Nuevo Pacto (2a Corintios 3:6) está basada en el hecho de que nos familiaricemos y arraiguemos en sus verdades relevantes para la vida y el crecimiento de la Iglesia.
"Por esto, yo no dejaré de RECORDAROS SIEMPRE estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados en la verdad presente." (2a Pedro 1:12) El Apóstol Pedro estaba convencido de que era su deber y responsabilidad, impuestos por Dios, el ser diligente en recordar continuamente a los creyentes de su día las "Verdades Presentes" que Dios había estado revelando para que ellos (la Iglesia) pudieran ser ESTABLECIDOS en ellas (ver 2a Pedro 1:13).
Un sentido de urgencia creció en el corazón de Pedro para ser repetitivo en sus enseñanzas ya que sentía que su vida en la tierra estaba llegando a su fin (lea 1:14). Por último, Pedro declara que aún después de su salida de esta tierra, él haría provisiones para que la Iglesia recordara las verdades presentes que él les había enseñado (lea 1:15). ¿Cómo podía el Apóstol Pedro asegurar esta provisión después de su muerte física? Él nos dejó un "testimonio escrito" de las verdades presentes que Dios le revelara a él por medio de esta epístola. También, él dejó a muchos discípulos y líderes que continuarían sus enseñanzas.