Reino revelado
Indudablemente, para entender todas las inescrutables riquezas de la gracia y gloria del Rey, como también las profundidades de la sabiduría y poder que pertenecen al Reino de Dios, se requiere de la revelación dada por el Espíritu Santo al espíritu del creyente, ya que el Reino se recibe por gracia pero se entiende por revelación.
Jesús dijo que todos estos asuntos obedecen a la soberanía del Padre y para quienes a Él le place revelárselos, (Mateo 16:17). Por tanto, su comprensión y aplicación no es facultad de la sabiduría humana, ni capacidades de investigación de la inteligencia del hombre.

Reino de Dios
Revelación, no es invención de la Escritura, es decir que no consiste en inventar que hay algo nuevo y tener la actitud presuntuosa de que estamos diciendo algo que nadie haya dicho. La base de la revelación parte de la iluminación que el Espíritu Santo trae a nuestras mentes sobre lo declarado por Dios en Su Palabra.

Soberanía del Padre
Revelación no es especulación de la Escritura, tratar que la Palabra diga lo que yo quiero y no lo que ella dice, fuerza la interpretación del texto, y lo lleva fuera de su contexto.